
Narciso fue condenado por la diosa Némesis a enamorarse de su propia imagen al verla reflejada en el agua. Al intentar besarse a sí mismo se ahogó, y en el lugar donde cayó nació una flor que lleva su nombre.
NB: Esta foto está hecha con el truco más viejo y más gastado de la fotografía: el espejo. :-)
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